Cerebro en Obras

Anécdotas reales

¿Cómo pudo pasar esto?

Historias reales que parecen inventadas. Cada una va con su foto, su pie, su crédito y las fuentes para comprobarla.

El episodio en vídeo 54 s

El gato que pasó de la CIA

En los años sesenta, la CIA probó a convertir un gato en un micrófono andante: el proyecto se conoció como «Acoustikitty». Empezó en 1964; la idea era que el gato, con un micrófono y un transmisor diminutos, se acercara a conversaciones al aire libre sin levantar sospechas. La tecnología funcionó; el gato, no: en las pruebas de campo iba donde quería, no donde debía. El programa se cerró en 1967 sin usarse nunca en una operación real. La propia CIA aclara dos leyendas: el gato no sufrió con los implantes, y tampoco murió atropellado en una prueba; esa historia nació de la broma de un exdirectivo en 1979.

Fuentes: CIA: Natural Spies, Animals in Espionage

Un pingüino real con una condecoración pasa revista a una fila de soldados uniformados de la Guardia noruega
Nils Olav II inspecciona a la Guardia Real noruega en el Zoo de Edimburgo (2008). La foto es de aquel nombramiento; la ceremonia de 2023 fue de Nils Olav III.

Foto: Mark Owens, Ministerio de Defensa del Reino Unido, OGL 1.0, vía Wikimedia Commons.

El episodio en vídeo 38 s

El pingüino condecorado

En agosto de 2023, Sir Nils Olav III, pingüino real del Zoo de Edimburgo y mascota oficial de la Guardia Real de Noruega, fue ascendido a general de división en una ceremonia con más de 160 soldados uniformados. La tradición empezó en 1972 y el pingüino ha ido subiendo de rango: caballero en 2008, brigadier en 2016 y general de división en 2023.

«No vuela, pero su carrera profesional ha despegado»

Fuentes: Zoo de Edimburgo · BBC Newsround · Guinness World Records

Retrato en blanco y negro de May Pierstorff, una niña de unos seis años, en 1914
May Pierstorff en 1914, con los sellos pegados al abrigo. Foto de época.

Dominio público, vía Wikimedia Commons.

La niña que viajó por correo

El 19 de febrero de 1914, May Pierstorff, de casi 6 años, «viajó por correo» desde Grangeville (Idaho) hasta casa de sus abuelos, a unos 117 km. Llevaba 53 centavos en sellos pegados al abrigo y viajó acompañada por un pariente que trabajaba en el correo ferroviario: los niños «enviados» viajaban con empleados postales de confianza, no en cajas ni en sacos. Meses después se prohibió enviar personas por correo.

«Antes de mandar a tu hijo un mensaje, hubo quien mandó directamente al hijo»

Fuentes: National Postal Museum (Smithsonian)

Edificio de ladrillo rojo del antiguo Banco de Vernal en una esquina, foto actual
El Banco de Vernal en una foto actual: el edificio sigue en pie.

Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El hombre que mandó un edificio por correo

En 1916, William H. Coltharp quería construir el Banco de Vernal (Utah) con ladrillos de Salt Lake City. El flete costaba cuatro veces el valor de los ladrillos, así que los mandó por paquetería postal: 80.000 ladrillos (40 toneladas), envueltos uno a uno, en cajas de unos 23 kg. El servicio postal acabó cambiando el reglamento: «no es intención del Servicio Postal que se envíen edificios por correo». El edificio sigue en pie.

«El envío era barato. La paciencia del cartero, limitada»

Fuentes: Utah Humanities · USPS: historia postal

Dos soldados con sombreros apuntan una ametralladora Lewis en un campo, foto de época
Soldados con una ametralladora Lewis durante la operación de 1932. Foto de época.

Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Australia envió militares contra unos pájaros

En 1932, unos 20.000 emúes arrasaban los cultivos de Australia Occidental. El gobierno envió soldados con dos ametralladoras Lewis y 10.000 cartuchos. Los emúes se dispersaban en grupos pequeños, eran dificilísimos de alcanzar y la operación fue un fracaso; el mayor Meredith informó de «ninguna baja, salvo la dignidad». Se recuerda como la Guerra de los Emúes.

«El plan militar tenía un fallo: nadie se lo había explicado a los pájaros»

Fuentes: Wikipedia: Emu War · National Geographic

Campamento militar de cabañas blancas junto a una bahía, foto de época en blanco y negro
El campamento británico en la bahía de Garrison, isla de San Juan, hacia 1865. Foto de época.

Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Un cerdo desencadenó una crisis internacional

El 15 de junio de 1859, en la isla de San Juan (disputada entre EE.UU. y Gran Bretaña), el colono Lyman Cutlar mató a tiros un cerdo de la Hudson's Bay Company que entraba en su huerto. La disputa escaló hasta 461 soldados estadounidenses con 14 cañones frente a cinco buques de guerra británicos. Al final: 12 años de ocupación militar conjunta y un arbitraje internacional. La única baja de la «guerra» fue el cerdo.

«Empezó como un problema de jardín y acabó necesitando diplomáticos»

Fuentes: National Park Service

La Torre de Londres vista desde el río Támesis en un día soleado, foto actual
La Torre de Londres desde el Támesis, en una foto actual. Del oso de 1252 no queda imagen.

Foto: Bob Collowân, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons; imagen redimensionada.

El rey que tenía un oso pescando en el Támesis

En 1252, el rey de Noruega regaló a Enrique III de Inglaterra un «oso blanco», probablemente un oso polar. Vivía en la Torre de Londres y, con collar y una cuerda gruesa, le dejaban nadar y pescar en el Támesis. Formaba parte del primer «zoo» de Londres: la colección real de animales de la Torre.

«Hay regalos difíciles de mantener. Y luego está este»

Fuentes: Historic Royal Palaces

Visitantes contemplan un cuadro en la exposición olímpica de pintura de 1932, foto de época
La exposición olímpica de pintura de Los Ángeles 1932. Foto de época.

Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Podías ganar una medalla olímpica escribiendo

Entre 1912 y 1948, los Juegos Olímpicos entregaron medallas en cinco disciplinas artísticas: arquitectura, literatura, música, pintura y escultura. La única condición: obras inéditas e inspiradas en el deporte. Dejaron de darse porque los participantes eran profesionales y chocaba con el espíritu amateur.

«No corrías los cien metros. Los describías de maravilla»

Fuentes: Olympics.com · Wikipedia: concursos de arte en los Juegos

Retrato de época de Pierre de Coubertin, con bigote y traje de tres piezas
Pierre de Coubertin. Retrato de época.

Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El impulsor de los Juegos participó de incógnito… y ganó

Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos Olímpicos modernos, se presentó al concurso de literatura de Estocolmo 1912 bajo dos seudónimos: Georges Hohrod y Martin Eschbach. Su «Oda al deporte» ganó la medalla de oro. La identidad del autor se mantuvo en secreto y el propio Coubertin la reveló años después.

«Organizas la competición, te inventas dos nombres y vuelves con medalla. Menuda agenda»

Fuentes: Olympics.com · Olympedia

El Wienermobile de 1952, un vehículo con forma de salchicha gigante, expuesto en un museo
El Wienermobile de 1952 expuesto en el Museo Henry Ford (foto actual). El original de 1936 fue desguazado.

Foto: Eric Friedebach, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.

El coche salchicha que salió a buscar clientes

En 1936, Carl Mayer, sobrino de Oscar Mayer, estrenó un vehículo con forma de salchicha gigante para promocionar la marca. El nombre «Wienermobile» no se usó hasta 1951. El vehículo original fue desguazado en los años 40; el Museo Henry Ford conserva y expone el modelo de 1952.

«Alguien dijo: necesitamos publicidad que se mueva. Y otro se tomó el encargo demasiado en serio»

Fuentes: Wikipedia: Wienermobile · Oscar Mayer: historia del Wienermobile · The Henry Ford

El oso Wojtek sentado frente a un soldado polaco, foto de época en blanco y negro
Wojtek con un soldado polaco, años 40. Foto de época.

Dominio público, vía Wikimedia Commons.

El ejército que adoptó a un oso

En 1942, soldados polacos de la 22.ª Compañía de Transporte de Artillería adoptaron en Irán un osezno, Wojtek. Para que pudiera embarcar con ellos a Italia lo alistaron como soldado raso, con número y todo. En la batalla de Monte Cassino ayudó transportando cajas de munición, y la imagen del oso con un obús quedó en el emblema de la compañía. Tras la guerra vivió en el Zoo de Edimburgo hasta 1963.

«Cuando dijeron que el nuevo compañero era un poco bruto, nadie imaginó cuánto»

Fuentes: Imperial War Museums · Wikipedia: monumentos a Wojtek

Tapa de la caja original de Pet Rock, con el logotipo y los agujeros de ventilación
Caja original de Pet Rock.

Foto: Hempdiddy, vía Wikimedia Commons, dominio público.

El episodio en vídeo 29 s

La piedra que se hizo pasar por mascota

En 1975, el publicista californiano Gary Dahl tuvo una idea absurda: vender una piedra lisa como mascota, en una caja tipo transportín y con su manual de adiestramiento. Cada piedra le costaba un céntimo; vendió más de un millón antes de Navidad. La moda murió al año siguiente.

Fuentes: The Strong National Museum of Play

Páginas de un almanaque sueco de 1712 que muestran un febrero de 30 días
Almanaque sueco de 1712: febrero con 30 días.

Imagen: Wikimedia Commons, dominio público.

El año con 30 de febrero

En 1712, Suecia tuvo un 29 y un 30 de febrero. Había intentado pasarse al calendario gregoriano quitando días bisiestos, pero lo aplicó mal en 1704 y 1708; para volver al calendario juliano sin más líos, ese febrero tuvo dos días extra.

Fuentes: timeanddate.com: el 30 de febrero

Tower Bridge y el Támesis fotografiados en 1950, con barcos y grúas en los muelles
Imagen del puente en 1950, dos años antes del salto; no muestra el incidente.

Foto: Ben Brooksbank, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.

El episodio en vídeo 30 s

El autobús que saltó Tower Bridge

El 30 de diciembre de 1952, Albert Gunter conducía el autobús de la línea 78 por Tower Bridge cuando el puente empezó a abrirse sin aviso. Iba a unos 19 km/h, pero aceleró, saltó la báscula y llegó al otro lado con sus 20 pasajeros. Todos sobrevivieron; hubo un herido con fractura de pierna, aunque los relatos difieren sobre si fue el conductor o el cobrador.

Fuentes: Tower Bridge (oficial): el salto del autobús

Recorte de prensa de 1935 con la foto de Victor Lustig interrogado por dos agentes
Victor Lustig en la prensa de 1935.

Foto: Evening Public Ledger (1935), vía Wikimedia Commons, dominio público.

El hombre que vendió la Torre Eiffel

En 1925, Victor Lustig se hizo pasar por funcionario del gobierno francés, con papelería de sello oficial y reuniones en el Hôtel de Crillon, y convenció a varios empresarios de la chatarra de que la Torre Eiffel se vendía para desguace. Cobró por ella y, según los relatos, repitió la misma estafa poco después. A lo largo de su vida usó 47 alias; cuando murió en 1947, su certificado de defunción lo describía como «aprendiz de vendedor».

Fuentes: Smithsonian Magazine

Caricatura de 1858: la Muerte rema en una barca por el Támesis con Londres al fondo
Caricatura de Punch, julio de 1858.

Imagen: Punch (1858), vía Wikimedia Commons, dominio público.

El Gran Hedor de 1858

En el verano de 1858, el Támesis olía tan mal que el hedor llegó al Parlamento, que tapó sus ventanas con cortinas empapadas en cloruro de cal. El gobierno tramitó la ley para financiar un nuevo alcantarillado en solo 18 días y encargó la solución a Joseph Bazalgette: sus túneles siguen siendo la base del sistema londinense.

Fuentes: London Museum

Mapa del océano Pacífico con las rutas de deriva de los juguetes entre 1992 y 2007
Rutas de deriva de los juguetes, 1992-2007.

Imagen: NordNordWest, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

Los patos de baño del Pacífico

En enero de 1992, una tormenta en el Pacífico Norte tiró al mar un contenedor de un carguero que viajaba de Hong Kong a Estados Unidos: unos 29.000 juguetes de baño (patos y otros animales) quedaron a la deriva. Durante años, sus apariciones en las costas ayudaron a los oceanógrafos a estudiar las corrientes.

Fuentes: NOAA: National Marine Sanctuaries

Jóvenes soviéticos bebiendo Pepsi junto a un puesto de la marca en Moscú, en 1981
Pepsi en Moscú, 1981 (imagen de época, no del acuerdo naval).

Foto: Ivtorov, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.

Cuando Pepsi compró 17 submarinos

En la primavera de 1989, Pepsi firmó un acuerdo con la URSS: 17 submarinos retirados (a 150.000 $ cada uno), un crucero, una fragata y un destructor, todo para desguace. Pepsi actuó solo de intermediaria y nunca operó una flota: los buques, ya obsoletos, pasaron casi de inmediato al desguace. El famoso titular de que Pepsi llegó a tener «la sexta armada del mundo» es falso, como documentó Paul Musgrave en Foreign Policy.

Fuentes: HISTORY · Foreign Policy · NYT, 10-05-1989 · BBC